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Isabel Sagaseta – Bombay – India Oeste

Aquí estoy, hoy 25 de Diciembre de 2008, cuidando de X, una hermana nuestra con Alzheimer que tiene la cabeza en las nubes con los angelitos, y a veces en “sheol” con los, demonietes. No se le puede dejar solita y hoy no viene su cuidadora, una señora cristiana, que, naturalmente, tiene que celebrar la Navidad con sus hijos.


Y yo reflexionaba: Emmanuel, “Dios con nosotros” . Con los científicos, los pensadores, los artistas, los hombres y mujeres con visión y dedicación a causas grandes que van llevando a la humanidad hacia adelante. Y Dios con los “Don nadie”, los que ya no cuentan en la sociedad, aunque fueron genios en su día, como nuestra hermana X, ¡capacísima antaño! Y Dios con los que nunca han contado pero sobre cuyas espaldas cargamos el peso de lo que llamamos progreso, al que ellos contribuyen, sin nunca progresar. 
Dios con nosotros... con las victimas de los ataques terroristas, de los que en este mi país nos han tocado tantos en el 2008. Y Dios con los terroristas, gente equivocada, radicalizada, muchos de ellos victimas de manipulación y adoctrinamiento, con visión distorsionada, que es peor que no ver. De los 9 terroristas que han matado en Mumbai, y el que han cogido vivo, la mayoría no llegan a los 20 años o justito los pasan. Dos años de adoctrinamiento y los lanzan con el slogan: “matar hasta morir”. 
¡Si en esta Navidad nos iluminara Dios a los que creemos ver, para que diéramos con el modo de atajar este cáncer! El odio, la contra-violencia, la guerra, nunca podrán generar paz. Tampoco el miedo a más ejercito y policía, porque a quienes están dispuestos a ser bombas humanas no les arredra la muerte… ¡y encima se les considera mártires...! 


Esa guerra hay que librarla a otro nivel: a nivel de mentes y de corazones, nivel de culturas y de religiones, nivel de un humanismo en el que todos quepamos y podamos convivir: otro nivel internacional. 


¿Como educamos a las generaciones que vienen? ¿Que valores inculcamos?


Me he asomado un momento a la capilla. Muchos ramos de flores alrededor del Niño, traídos por cristianos, hindúes, musulmanes, sindis, parsis que se acercan a felicitarnos y a celebrar el nacimiento de ese Jesús, que era un hombre bueno que amaba a todos, que hizo el bien y que murió en defensa de la verdad y de los pobres. Así lo ven y así quieren que la pequeña comunidad de sus seguidores sea y contribuya a la humanidad. El líder de la municipalidad en esta zona nos ha traído un nacimiento de piedra muy bonito. El es hindú, del partido radical, pero el no está radicalizado. Ha ido a visitar a 120 familias de cristianos en el área que el representa, para felicitarles la Navidad. ¡Que bonito si supiéramos convivir y dar cada uno lo mejor de nosotros mismos!


Si, Navidad. Dios con nosotros. Veía que no es que Dios no estuviera con nosotros antes del nacimiento de Jesús, pero es que El lo vivió como nadie y lo gritó al mundo con su palabra y su vida, como Buena Noticia; la mejor noticia. Que no se trata de tener más y más de prestigio y de poder... Que hay algo más grande, más verdadero, más hondo y más alto en el ser humano. Es un arte el saber percibirlo en todos y cada uno.


Y mientras hago “baby sitting” (niñera) me dio por repasar las diferentes Navidades, desde las de la infancia con la misa de gallo en el oratorio de la abuela Blanca y la “recena” y los villancicos, pasando por mis primeras Navidades en India. ¡Que sosera de Navidad! me dije. Novata yo, los villancicos ingleses no me decían nada, aunque entendía la letra. Y peor aun los que eran en hindi o en marathi; ni entendía las palabras ni mi oído se ajustaba al tono y al ritmo. Hacia un sol de justicia y calor. Yo tenía que recordarme a mi misma que era Navidad. ¿Quien me iba a decir que al cabo de pocos años disfrutaría tanto por las calles de Pune cantando a pleno pulmón: “Good news, Jesús is coming...” Y años mas tarde en Jharkhand el gozo de la Navidad se vertería en ritmos aborígenes y cerveza de arroz compartida entre tambores y danzas que expresaban y creaban hermandad? Y el año que por no estar bien no pude ir a Gomia a la Misa y celebración y me quedé en Lalpania, dos chicos de la familia con quienes viví por 10 años, vinieron para que no estuviera sola. Cenamos juntos, saboreamos los turrones que me habían llegado de España, y en la sencillez de aquella compañía, sentí que de verdad era Navidad.


Se ha muerto Utham, un vecino. Hace muchísimos años, se quiso suicidar porque estaba endeudado, debido a una larga y costosa enfermedad, y le atosigaban los acreedores, y el no podía pagar. Nos acercamos a él. Hombre de gran calidad humana. Solventamos su deuda y, como necesitábamos alguien que nos ayudara en casa, empleamos a su mujer. Le impresionó tanto que no podía comprender por que nos interesábamos por ellos. Un día nos dice: “Quiero que me expliquéis como entendéis vosotras a Dios para que os haga ver en todos los hombres, de cualquier raza, casta, religión, un hermano, hasta el punto de preocuparos tanto por el”. Y así empezó la catequesis.. .y decidieron, marido y mujer, seguir a Jesucristo. Tres años de catequesis, de contacto, y se bautizaron. Como nadie es cristiano en su familia desde entonces han celebrado la Navidad con nosotras. El resto de la familia son neo-budistas. Al morir pusimos el cuerpo en nuestra capilla y aquí vino todo su barrio a velar el cadáver. Todos vinieron al cementerio y al volver me dice su nieto:
Sister, gracias por haber hecho tanto por mis abuelos. Gracias por darle sepultura. Ahora déjeme a mi que le ponga la cruz. Ya he mirado otras tumbas y he visto que hay que escribir la fecha de nacimiento y de defunción. Yo se lo que para él significaba la cruz y quiero ponérsela yo en su tumba. Y así ha sido.


Hoy he salido solo para Misa. Han cantado “ I wish you a Merry Christmas...” (te deseo una feliz navidad) que empieza en castellano. En el papel estaba escrito así: “Felis Navida, próspero UNO y felisida”.


¡La globalización! Cada vez más mezcla, y al final quizás nada sea tan puro, o puritano, pero si valiera para aproximarnos... (hacernos de verdad prójimos los unos de los otros) ¡Vale! A mi me ha tocado aprender varias lenguas en mi deseo de entender a, y compartir con la gente.

Al final no hablo bien ninguna, incluido el castellano, pero no importa, yo siempre he defendido que la lengua es para entendernos, no para reivindicar derechos.


Ya casi se nos acaba el 2008. En él he tenido el privilegio de la visita de Adriana y mis sobrinos. Una gozada! Se fueron enamorados de mi país y sus gentes, y hasta de mis monjas.


Que el 2009 nos traiga un poco más de paz y sana convivencia y que sepamos cada uno contribuir a ello.


Isabel Sagaseta

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